lunes, 24 de junio de 2013

Llorar.

Convivo con un dolor al que me acostumbré. Y es agotador pero constante, ya es casi como una rutina que repaso día a día y ya casi ni lo registro. Los momentos en los que me quedo sola o nadie me ve lloro tanto que pienso que voy a desmayarme o mínimo deshidratarme pero no puedo parar. Lloro dos años de amor incondicional que se apagó de repente. Lloro mis errores, los de él. Lloro los momentos que me hicieron sonreír inmensamente y lloro de tristeza infinita. Lloro a la persona que fui al lado de el porque ya no existe. Lloro a un amor muerto. Un amor que creí que no iba a terminarse nunca, un amor que no cuide, un amor que el tampoco cuido. Lloro con bronca, lloro queriendo arrancarme este dolor que parece no retirarse nunca. Lloro a mis ilusiones (por mas cursi que suene), lloro a nuestras vacaciones juntos. Lloro todo lo que alguna vez me hizo sentir completa y hoy me falta por todos lados. Lloro a sus " no puedo más ", lloro a mis ganas de correr a crear una maquina del tiempo. Lloro porque después me arrepiento de llorar y me enojo.
Me enojo mucho. Me enojo desde el corazón y quiero salir a romper ventanas y puertas y si veo parejas de enamorados por la calle me enojo mucho mas.
En fin, creo que esta poesía del GRAN Oliverio, resume todo:


Llorar a lágrima viva.


Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.
Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.

Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.
Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.

¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

1 comentario:

  1. Dicen que el llanto libera, que nos ayuda a desahogarnos.. Nos dicen: "llorá, llorá que te hace bien"..

    Y el llanto hace tan bien? De qué nos sirve deshidratarnos de tanto llorar? De qué nos sirve quedarnos sin lágrimas?.. Solucionamos algo con eso? Cambiamos las cosas con llorar?

    Pero.. qué otra cosa podemos hacer? Construir una máquina del tiempo no podemos, volver el tiempo atrás no podemos. Llorar es la única manera que tenemos de desahogarnos, de dejar fluir nuestra tristeza, de dejar expresarse a un corazón lleno de dolor..
    Llorar es bueno, transmitimos lo que sentimos. Si estamos triste, lloramos. Si estamos felices, reímos!

    Puedo imaginarme lo triste que estás, amiga. (Sí, te considero mi amiga y una de las mejores.. esas que son de fierro).

    Puedo imaginarme el dolor que siente tu corazón en este momento.
    Me gustaría estar con vos, abrazarte, llorar juntas.. Me gustaría estar a tu lado y nunca dejarte sola.. Nunca más!
    Asegurarme de que nadie más te haga sufrir, que nadie te lastime..

    Sabes que lo que más quiero es verte feliz, contenta, sonriente.. pero también entiendo que hay que desahogar el dolor, hacerlo desaparecer, hay que dejarlo ir.. No podemos no expresarlo porque es peor.. Después acumulamos todo y explotamos..

    Sólo te pido que intentes olvidar, sé que es difícil.. Pero aunque sea intentar ponernos de pie y seguir caminando! Mirar en una nueva dirección..
    Es muy difícil olvidar, pero no imposible..

    Sabes que podes contar conmigo en lo que necesites y en lo que yo te pueda ayudar.. Nunca lo olvides! Yo estoy..

    Te quiero muchoo..

    Veroo..

    ResponderEliminar